Emilio

Me llamo Emilio Morillas Fernández y nací en Granada. Me crié jugando en la calle a la pelota, con la patineta o con la bicicleta. Eran otros tiempos… Me formé en el Colegio San Isidoro, del que tengo un gran y entrañable recuerdo. Posteriormente me matriculé en Magisterio de Educación Física en la Universidad de Granada.

Al poco de terminar la carrera, empecé a trabajar como maestro en el colegio Cristo de la Yedra (JM). Mi primer día como maestro fue el que marcó un antes y un después en la labor docente. Me di cuenta que a penas había aprendido sobre la escuela en la Universidad y que con mis modelos educativos anteriores, no encajaba.

Tras una reflexión pedagógica que duró casi cuatro años, sobre mi quehacer diario y cómo me hubiera gustado que me enseñasen, llegué a una conclusión que se hizo máxima en mi manera de entender la educación: “El niño que es feliz en la escuela aprende, a pesar de su maestro”.

Fue a partir de ahí cuando empecé a cambiar el modelo clásico en que me habían formado por uno más informal, basado en lo que sentía que era necesario trabajar. En ese momento, los sentimientos y las emociones se hicieron la base de toda acción pedagógica, ya que todo aquel aprendizaje que brota desde lo más profundo de nosotros mismos, es un aprendizaje para la vida.

Pero todo eso me hacía ser y sentirme un raro hasta que llegó a mis manos el libro “Educar con Co-Razón” de José María Toro. Enseguida encontré una gran similitud entre mi práctica educativa y las propuestas de José María. Fue encontrar una luz en la oscuridad. Saber que no estaba solo en esa visión de la escuela. Me sentí feliz y aún más motivado para indigar aún más en ese campo de conocimiento.

A través de la experiencia descubrí la gran verdad de mi vida: CREER ES CREAR. Esa frase corona mis aulas, que se repite como un mantra. Esa frase es la base de mi vida.

A partir de ahí, me formé en “Yoga en la escuela” con la asociación RYE España. Indagué en el coaching, en la Programación Neurolingüística, en las pedagogías de la motivación. Leí libros, artículos, hablé con muchos colegas e intercambiamos experiencias y de ese fabuloso gazpacho, salió el maestro que soy hoy, pero que no seré mañana. Todos estamos en permanente cambio.

Actualmente, compagino mi labor docente con el desarrollo de técnicas de Mindfulness para niños y niña, además de realizar diversas charlas sobre la acción tutorial a través de las emociones, el trabajo de tutoría como base de todo aprendizaje o cómo utilizar el coaching en el colegio, tanto con el alumnado como con las familias. Además, soy miembro de SMART Exemplary Teachers, una organización mundial que indaga en el desarrollo de aplicaciones de NN.TT. en educación.